Enfrentar fantasmas
Suena como un sueño. Pero aún no saqué los pasajes ni
planifiqué casi nada, pese a contar con el dinero.
¿Por qué? Porque hay un temor que no me he atrevido a decirle
a nadie, que no he vocalizado, que no le he dado entidad real: no sé cómo
viajar solo.
Veré a unos amigos en un momento del viaje, pero serán pocos
días al comienzo. ¿Y luego? Solito y solo, en un país desconocido. Hablo el
idioma, no es la primera vez que viajaré al extranjero, tengo los recursos y
las herramientas para desenvolverme bien. Salvo una herramienta emocional
básica: disfrutar de mi mismo, de mi soledad, de mis momentos.
Cuando estoy solo en mi casa, casi siempre estoy con música
o un podcast de fondo. No se enfrentar la soledad, lo admito.
Y lo mismo me pasa con la perspectiva de este viaje, que se
resuelve en cierta ansiedad sin mucho sentido.

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